Enviado el : 22-Dic-2009 | En : F1, Fernando Alonso, Ferrari, alonso
Fernando Alonso llega a Ferrari en el mejor momento para ambos. Maranello estrena este invierno un arma nueva, el esperado simulador de última generación, del que va a disfrutar el español en primera persona a principios del mes que viene.
La prohibición de realizar test en pista una vez que arranque el campeonato prosigue esta temporada y las horas de vuelo en el simulador vuelven a ser cruciales. Este año además, se estrena el circuito de Corea, lo que añadirá una nueva y vital función al simulador: aprenderse un circuito como si de un videojuego se tratara.
Desde hace más de un año, Ferrari le encargó a la empresa estadounidense Moog, quizás la más importante del sector de sistemas y componentes de control de movimiento, un simulador de pilotaje adaptado a las exigencias de la F1. Un proyecto multimillonario en el que el simulador de pilotaje dinámico incluye mecanismos de movimiento combinado, especialistas dedicados y una plataforma elevada sobre seis patas en la que se ubicarán los pilotos para dar vueltas y vueltas en el mundo virtual con tantos amortiguadores y servos que los movimientos cinéticos tendrán una fidelidad pasmosa. El mejor para el mejor.
Hasta ahora, Ferrari se encontraba un paso por detrás de su gran rival, McLaren, con una unidad tan futurista que Lewis Hamilton, en el año de su debut en 2007, llegaba a los circuitos con el coche perfectamente reglado y con un conocimiento preciso del trazado. Parecía un veterano en vez de un rookie, se ahorró muchas horas de aprendizaje y pudo plantar cara al mismísimo Fernando Alonso o Kimi Räikkönen. Porque el simulador vale para los dos, el piloto y la máquina.
Alonso va a tener una pieza de incalculable valor. En Renault, como él bautizó, tenía poco más que una PlayStation.
