… y se coloca líder del mundial de F1 a falta de dos carreras!
¿Quién iba a pensar que Webber abandonaría por un accidente y Vettel por la rotura del motor a estas alturas del campeonato? No es por nada, pero los de Red Bull deben de estar clavándose alfileres en las uñas de los pies después de apoyar su tan cacareada igualdad (que no lo era tanto), porque su actitud hacia el alemán es lo que les ha llevado a esta tesitura, y encima seguirán con lo mismo a pesar de que el australiano tiene muchas más posibilidades. Han perdido el liderato de pilotos y Mclaren se sitúa ahora a 27 puntos en constructores. Al final podrían perder los dos títulos.

El más contento de todos, Fernando Alonso, quinta victoria del año y 26ª de su carrera deportiva, que corona una brutal remontada iniciada en Italia que se ve recompensada con el liderato de pilotos a falta de dos carreras, la siguiente dentro de dos semanas en Brasil. Cuando al finalizar la carrera han conectado su radio sólo se le escuchaba reírse mientras algunos miembros del equipo le felicitaban y su fisioterapeuta ponía de nuevo ‘GRANDE’ en la pizarra. A pesar de que matemáticamente Button puede ser campeón, queda descartado al estar a 42 puntos de 50 posibles, así que los rivales son tres: Vettel a 25, Hamilton a 21 y Webber a 11, aunque Alonso podría proclamarse campeón si gana en Interlagos y Webber es quinto o peor.
Alonso ha estado acompañado en el podio por Hamilton, que no se ha mostrado tan agresivo como en otras ocasiones, tal vez porque el coche no respondía bien en mojado al principio y porque los neumáticos intermedios estaban muy delicados al final (incluso Alonso ha recuperado la segunda posición cuando ha tenido una salida de pista, después de un lento pit stop de Ferrari); y por Massa, que no ha destacado pero ha estado ahí esperando un fallo de los que iban por delante. Me ha sorprendido bastante el brasileño porque este tipo de carreras no se le suelen dar muy bien y sólo le he visto hacer un trompo, con las ruedas ya gastadas.
El que parecía perfecto para esta situación era Button, que se había adjudicado las victorias de Australia y China en condiciones similares, pero esta vez la suerte no le ha acompañado y sólo ha podido ser 12º, con muchos problemas (su coche parecía un WRC con todo el barro por los bajos) y por detrás del propio Alguersuari, que después de una carrera fantástica se ha vuelto a quedar a las puertas de los puntos. Qué decepcionado estaba, aunque yo creo que debería estar contento porque ha vuelto a superar a su compañero Buemi, que ha abandonado después de un accidente con Glock.
Ha habido accidentes y salidas de pista realmente espectaculares, pero uno de los 24 pilotos ha estado involucrado en la mitad de ellos y se ha convertido en un peligro al volante, me refiero a Sutil, que finalmente ha abandonado después de un toque con Kobayashi al intentar adelantarle. Daba la sensación de que quería hacer tan buen papel sobre mojado, en principio su especialidad, que al final ha dejado en excelente lugar a su compañero Liuzzi (6º).
Esta especie de cara y cruz se ha visto en otros dos equipos: en Renault, con Petrov abandonando tras un fuerte accidente y Kubica 5º logrando unos buenos puntos para constructores; y en Mercedes, con Rosberg fuera al llevarse por delante a Webber sin poder evitarlo y Schumacher cuarto igualando su mejor resultado del año (España y Turquía). La jugada les ha salido muy bien a los Williams (Barrichello 7º y Hulkenberg 10º), a Sauber (Kobayashi 8º y Heidfeld 9º) y a Hispania, cuyos coches han visto la bandera a cuadros.
Lo más divertido del día han sido las conversaciones de radio entre los pilotos y sus ingenieros, que eran diferentes en función de sus necesidades. En la primera toma de contacto con la pista Vettel, Alonso y Webber decían que no había visibilidad y que eran unas condiciones horribles, mientras que Hamilton no entendía por qué la salida se había hecho tras el safety car; y a pocas vueltas del final Vettel se quejaba de poca visibilidad (ya se estaba haciendo de noche) mientras que Hamilton decía que estaba bien. Por cierto, Webber era de los que no quería correr desde el principio.